Juan José Lorente, 19, Zaragoza.
Como digo en la descripción de Buscando planetas, uno de los pilares
básicos del mismo va a ser el de tratar de descubrir sitios diferentes en
Zaragoza. Una de mis aficiones es salir de bares, a tomar vermú, para cenar,
tomar una copa… Bares, ¡qué lugares! Y como hay tantos, no sé porque caemos
siempre en la tradición de ir siempre a los mismos. Qué sí. Qué hay bares a los
que se les coge cariño, y ya son casi como tu casa – yo tengo unos cuantos en
esta ciudad, de los que ya hablaré más adelante –, pero nunca está de más
variar un poco y conocer sitios nuevos.
El sábado pasado, después de una mañana dedicada al estudio, me pasé por un
bar que tengo al ladito de casa y donde no había estado nunca.
Me ha sorprendido gratamente y volveré. Un sitio moderno y acogedor, con
estilo y encanto, donde parece que cada detalle está muy bien cuidado y con
mucha personalidad.
Pasé a la hora del vermú a tomar unas tapas. Hay muchos míticos de estos
menesteres por la zona de Tomás Bretón y este, sinceramente, no tiene nada que
envidiarles. La verdad es que todos los pinchos tenían muy buena pinta y una
presentación impecable, fue difícil decidirse. Finalmente optamos por una tapa
de longaniza, presentada sobre una tostada, con base de pimiento verde y una
salsa de mostaza y sal gorda por encima. También tenían el típico
guardiacivil, vinagrillos, alguna cosilla más que no recuerdo y un amplio
surtido de croquetas, entre ellas de boletus, que fue la que pedimos nosotros y
también iba presentada sobre un trocito de pan.
Todo perfecto. Buen sabor y una presentación cuidadísima. El camarero, muy
agradable, nos dijo que todas las tapas las ponían para compartir, un detalle
estupendo ya que son grandecitas y si vas acompañado, como yo que fui con mi
novio, las pueden probar dos personas. El castizo mundo de las tapas en nuestra
ciudad se está modernizando y se puede observar en bares como Sassaxu. El bar
también abre por la noche y es de copas, tendré que pasar algún día a tomar algo
ver qué tal.
El precio bastante asequible en relación a la calidad. La caña de Ambar,
que siempre se agradece, a 1.40 € y las tapas a 1.80 €. Os lo recomiendo, si pasáis
por allí sobre esas horas merece la pena ir.
¡Besis y que seáis felices!


