lunes, 28 de septiembre de 2015

Capitán Cobarde

El pasado martes tuve la suerte de asistir a un concierto de un artista sevillano que llevo tiempo siguiendo. No recuerdo bien cuando comencé a escuchar su música, lo que recuerdo es que lo encontré por casualidad, en una de estas listas de reproducción de YouTube que dejas sonando y de pronto, ¡zas!, te topas con algo diferente a lo que tus oídos esperaban escuchar en ese momento.
Así conocí a Albertucho, como era conocido anteriormente; ahora se hace llamar Capitán Cobarde.

Alberto Romero Nieto, como reza su nombre de pila, nació hace 32 años en el sevillano barrio de Bellavista. La cultura andaluza se hace notoria en sus letras y acordes, que vienen pintados con un bonito acento que recuerda a sus raíces. Lo de este hombre es el sur, eso está claro; no solo el sur español, sino que tiende a la semejanza y a buscar la esencia del sur de los EE.UU. En la edición de su último disco (muy cuidada y con un resultado visual excelente)  podemos encontrar unas fotografías dignas de estos parajes, nada más lejos de la realidad; se trata de unos campos extremeños y un lugar cercano a la estación madrileña de Atocha, como él mismo me confesó en respuesta a mis curiosidades. Lo mismo sucedió con el dibujo que ilustra tanto el CD (en color) y el DVD (en blanco y negro), del que me comentó y enseñó que era uno de sus tatuajes, el del antebrazo, y que tiene tanta fuerza y personalidad como sus canciones.





La trayectoria del Capitán Cobarde es ya bastante notable, con cinco discos anteriores a sus espaldas (Que se callen los profetas, Lunas de mala lengua, Amasijos de porrazos, Palabras del Capitán Cobarde y Alegría!) en los que se puede apreciar una progresiva evolución en sus melodías, desde un los comienzos embriagados por un rock urbano, bastante más hard, proseguirán en sus discos hacia derroteros diferentes, cargados de magia y sentimiento, con más empaque y mayor cuidado melódico e incrustando partes recitadas que, en ocasiones, erizan la piel al más pintado. Su lema es Let´s Folk!, creo que con eso queda todo dicho.  Hay una cosa que no ha cambiado en su trayectoria, su particular voz rasgada, que le aporta un particular encanto. En definitiva, es un muy digno integrante de los sonidos rockeros españoles del momento.

El acústico se llevó a cabo en la sala de la que dispone la Fnac de Plaza España para estos menesteres, realmente no había mucha gente a pesar de la entrada gratuita, y eso hizo que se creara una atmósfera más íntima en la presentación del disco. Ataviado con su sombrero característico, y únicamente acompañado de su guitarra, su armónica y un bombo a sus pies, se lo guisó y se lo comió todo él solito, con una riqueza musical espectacular. He de decir que, en muchas ocasiones, los directos me suelen decepcionar, este no fue el caso. Asombroso y digno de admiración: voz, poesía, maestría musical y talento en estado puro.


En la firma de discos posterior, los allí presentes, pudimos disfrutar de su compañía un ratito. Un chaval cercano, simpático, dispuesto a comentar cualquier cosa que le preguntaras. Me encantó conocerle en persona y saber el cariño y dedicación con el que ha elaborado su último disco, que es una compilación de canciones anteriores con algún aporte nuevo, y cuenta con algunas colaboraciones de otros representantes del rock nacional como Kutxi Romero. El CD y DVD tiene el precio de 18,99 €, y en la dedicatoria escribió, para el que no entienda bien la letra: «Para Úrsula, de tu compadre sevillano, porque sigamos vistiendo la vida con canciones. Salud y Rebeldía!».



Por último comentar, que en este lugar se hacen periódicamente presentaciones de discos y de libros, planes diferentes de los que se puede disfrutar tanto como lo hice yo el otro día y gratis. La verdad que es un verdadero regalo y os invito a todos a que conozcáis al Capitán y os intereséis por la programación de la Fnac, pues seguro que hay eventos de vuestro agrado que os aporten un ratito de felicidad.