viernes, 31 de julio de 2015

TETRO

¡Voy a empezar fuertecito! Con una de cine; una película de esas raras que no atraen a la masa, pero que cuando te decides a verlas, normalmente te atrapan - o normalmente me atrapan a mí -. Fue una recomendación, cuando leí la sinopsis y vi que ligaba literatura y Buenos Aires me pirré por verla. He de decir que me ha parecido sublime.

Bueno al lío. Bennie, un marinero de dieciocho años, llega a Buenos Aires en busca de su hermano Angelo, al que no ha visto en una buena temporada. Le recibe una Maribel Verdú muy sonriente y desenfadada interpretando a Miranda. El chaval piensa que va a encontrar a un escritor brillante en su hermano, pero con lo que se topa es con un cascarrabias, amargado y desgastado por el paso del tiempo y por lo tormentoso que habita en su cabeza, tanto es así que hasta ha dejado de llamarse Angelo - o Angi como le llamaban familiarmente - para adquirir el sobrenombre de Tetro - abreviatura de su apellido Tetrocini, pues desciende de familia inmigrante italiana en Argentina, aunque ellos se han criado en Estados Unidos por la fama y buena posición que adquirió su padre, un reputado compositor de cámara-. El encuentro de los hermanos va teniendo lugar según transcurre el film, aunque en un primer momento Tetro rehuye de su hermano menor e incluso lo presenta como un amigo a sus conocidos. Poco a poco se va conociendo al protagonista y se va indagando en su personalidad hasta hacer conocer al espectador cuáles son los motivos del cambio radical que ha sufrido. Daré una pista: psiquiátrico La Colifata. La historia es cruenta. Y no os voy a contar más para que la veáis.

La película, de 2009, está dirigida y producida por Francis Ford Coppola. El actor que encarna a Tetro es Vincent Gallo, al que no conocía y me ha sorprendido gratamente, sobre todo la mirada con que trabaja en ciertas escenas, que hace que borde la actuación. Maribel Verdú nunca ha sido santo de mi devoción, pero en esta pelítcula, - supongo que poniéndola en relación con todo el contexto que la embriaga- me parece muy respetable e incluso digna de alabanza.  El jovenzuelo Alden Ehrenreich, lo hace bien, pero no me parece una interpretación para tirar cohetes. ¡Ah! y en medio de esta coproducción  -EE.UU., España, Argentina, Italia- aparece  la siempre arrolladora Carmen Maura como una imponente crítica literaria. La película es en blanco y negro e introduce evocaciones temporales anteriores en color, sacadas de la memoria del protagonista, y donde también se insertan unas escenas surrealistas dignas de cualquier friki vanguardista, que sorprenden cuanto menos - en mi caso me hipnotizaron-. Para mí este hecho es una enorme metáfora,  en la cual se puede llegar a percibir que el mundo de Angelo se ha oscurecido hasta el punto en el que todo lo ve en escalas de grises, pero eso puede ser solo un simple desvarío mío.

Para dar fin a esta primera entrada diré que es una película lenta, y desde siempre me han desesperado un poco las películas lentas, así que muchas más cosas intrigantes y positivas ha de tener este drama familiar para que me haya cautivado. La historia puede llegar a ser un pelín previsible según avanzas, pero mantiene cierta tensión y crea un aura de sentimientos abocados al abismo.

Del final no digo nada. Si la veis en español, como he hecho yo, el doblaje deja un poquito-bastante que desear. Espero que la veáis y os atrape como a mí.


Un saludito y besis a todos.



2 comentarios:

  1. Una película realmente interesante. La pongo como la número 1 en mi lista de pendientes. 😊

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